
¿No os ha pasado nunca el hecho de que algo que no conocéis, de lo que no habíais oído hablar en vuestras vidas, se os cuela de casualidad y ya ha aparece por todos lados? Seguro que sí, es ley de vida, creo que nos pasa a todos, y muchos de nosotros, muchas veces, lo tomamos como señales…
Eso es exactamente lo que me ha pasado a mí con el Frapuccino, yo, amante de los cafés, y sobre todo de los cafés para llevar, nunca había estado en un Starbucks, los había visto, pero como no es propio de dónde soy, no tengo costumbre de ir, y aunque me llamaba la curiosidad, porque es un sitio muy in…, nunca había entrado.
Por todo esto, era una auténtica analfabeta de su lista de cafés, conozco muchos, y de todo tipo, porque me encanta el café, pero no conocía el frapuccino, ni me sonaba, pero lo mejor, es que no lo conocí en el local.
Un día, en el pueblo de una amiga sin fast-food, ni cine, un desconocido me ofreció un frapuccino… ¿A mí? Yo, de la gran ciudad, mujer de mundo, no sabía lo que era (mujer de mundo a su visión, porque no saber lo que era me resta puntos) dije que no, por si acaso para no reconocer mi ignorancia, pero cogí el paquete, porque eran frapuccinos instantáneos y lo descubrí… Desde ese momento mi vida flota en un mar espeso de sirope, nata, crema de café, caramelo y café… Todo el mundo sabía lo que era un frapuccino… todos menos yo.
Estamos en la era de lo light, todo es light… la cerveza, el tabaco, las patatas fritas, el maíz… todo tiene su versión light, (y la Coca-Cola, para ser única, se ha hecho Zero… hay cosas que no cambian), creo que hasta nosotros mismos, con los años, nos estamos volviendo a nuestra versión light. Si miramos cualquier reglamento de nutrición la versión light de un producto es toda aquella con un 30% menos calorías que la original, vamos, que no es que no engorde, sino que engorda un 30% menos, no es mala idea… y en esta era de lo light, lo fashion es ser light, todas compramos productos light, y nos sentimos más cerca de la fama por eso.
Y, de repente, lo in, es ir a tomarse un Frapuccino al Starbucks, de diversos sabores, cómo se come, o se bebe eso, ¿qué parte del contrato de mi salto a la 38 me he perdido?, ¿quieren que comamos todo light para poder tomarnos un frapuccino sin perder la línea?, ¿alguien sabe cuántas calorías tiene un frapuccino?
770 Calorías, casi el 50% de la D.D.R. para una mujer que vive atrapada entre su piso, atascos y el curro, obviamente tenemos su versión light, de unas 540 Calorías… para las más in :D, y ahora volvemos a coger la calculadora cuenta calorías de nuestro teléfono móvil femenino, diseñado por Prada, dicen ellos… y… ¡pasemos de la dieta! Están riquísimos, y seguro que Carrie Bradshaw se ha tomado más de uno, y mírenla, es un suspirito… Starbucks, allá vamos.
Buen domingo, acompáñenlo de un buen café :D
Eso es exactamente lo que me ha pasado a mí con el Frapuccino, yo, amante de los cafés, y sobre todo de los cafés para llevar, nunca había estado en un Starbucks, los había visto, pero como no es propio de dónde soy, no tengo costumbre de ir, y aunque me llamaba la curiosidad, porque es un sitio muy in…, nunca había entrado.
Por todo esto, era una auténtica analfabeta de su lista de cafés, conozco muchos, y de todo tipo, porque me encanta el café, pero no conocía el frapuccino, ni me sonaba, pero lo mejor, es que no lo conocí en el local.
Un día, en el pueblo de una amiga sin fast-food, ni cine, un desconocido me ofreció un frapuccino… ¿A mí? Yo, de la gran ciudad, mujer de mundo, no sabía lo que era (mujer de mundo a su visión, porque no saber lo que era me resta puntos) dije que no, por si acaso para no reconocer mi ignorancia, pero cogí el paquete, porque eran frapuccinos instantáneos y lo descubrí… Desde ese momento mi vida flota en un mar espeso de sirope, nata, crema de café, caramelo y café… Todo el mundo sabía lo que era un frapuccino… todos menos yo.
Estamos en la era de lo light, todo es light… la cerveza, el tabaco, las patatas fritas, el maíz… todo tiene su versión light, (y la Coca-Cola, para ser única, se ha hecho Zero… hay cosas que no cambian), creo que hasta nosotros mismos, con los años, nos estamos volviendo a nuestra versión light. Si miramos cualquier reglamento de nutrición la versión light de un producto es toda aquella con un 30% menos calorías que la original, vamos, que no es que no engorde, sino que engorda un 30% menos, no es mala idea… y en esta era de lo light, lo fashion es ser light, todas compramos productos light, y nos sentimos más cerca de la fama por eso.
Y, de repente, lo in, es ir a tomarse un Frapuccino al Starbucks, de diversos sabores, cómo se come, o se bebe eso, ¿qué parte del contrato de mi salto a la 38 me he perdido?, ¿quieren que comamos todo light para poder tomarnos un frapuccino sin perder la línea?, ¿alguien sabe cuántas calorías tiene un frapuccino?
770 Calorías, casi el 50% de la D.D.R. para una mujer que vive atrapada entre su piso, atascos y el curro, obviamente tenemos su versión light, de unas 540 Calorías… para las más in :D, y ahora volvemos a coger la calculadora cuenta calorías de nuestro teléfono móvil femenino, diseñado por Prada, dicen ellos… y… ¡pasemos de la dieta! Están riquísimos, y seguro que Carrie Bradshaw se ha tomado más de uno, y mírenla, es un suspirito… Starbucks, allá vamos.
Buen domingo, acompáñenlo de un buen café :D

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