jueves, 17 de enero de 2008

El Dolor



A los veterinarios nos enseñan una máxima, sobre todo en casos de traumatología y en casos de cólico en caballos, cuidado con hacer desaparecer el dolor, el dolor nos indica donde duele, el dolor trata de decirnos algo, el dolor hace al animal tener cuidado de no empeorar lo que tiene... esta máxima del dolor la podemos aplicar a nuestra vida cotidiana.

Si le quitamos al dolor, sobre todo a un cachorro con un hueso casi roto, conseguiremos que se olvide de su lesión, salte y salte jugando de nuevo, y se rompa del todo... el dolor nos avisa de lo que necesitamos, el dolor es un indicador, te avisa... no hagas eso te harás peor...

El dolor es tan variado... puede ser somático o visceral... o un dolor que te atraviesa el alma, un dolor que te corta la respiración, un dolor que no es físico, pero tiene representaciones tan duras y fuertes que se hacen físicas...

Y ese dolor te lo puedo hacer una simple visión... quizá no nos gusta lo que miramos, pero no debemos taparnos los ojos, debemos dejar que nos duela, porque sólo aquello que duela sanará, aquello que es herida cicatrizará, intentemos sólo que no se infecte, pero dejemos que nos duela, para que analicemos bien porqué pasó... dejemos que duela, para que busquemos la solución, que no se infecte con ideas externas, pero que aprenda también de ellas...

¿Os habéis dado cuenta de que cuando duele algo, cuando salen heridas sobre todo por desamores, todos tus amigos y cercanos personajes son expertos en el tema? Sí, sí, lo son... y te lo recuerdan: olvídale, pasa de eso, no te comas la cabeza...

Con eso sólo puedes ocultar el dolor... no te comas la cabeza?? ¿Qué solución es esa? ¿Qué médico o veterinario ante un caso se dice, bah, no te comas la cabeza, ya sanará? ...

Ese no es el camino, vamos, que se ve a leguas, como en el capítulo de Los Simpsons, que ese es el camino que no debes coger... pero a veces esos expertos en el tema te lo pintan bonito, te dicen: - Mírame a mí, yo ya le olvidé...

¿Sabes lo peor? Seguramente es mentira, no le olvidó, quizá le suplantó, pero llora por las noches a escondidas, llora cuando escucha su canción, mira el móvil a la hora que antes le llamaba... pero que feliz y orgulloso se siente el ser humano al decir, YA LE OLVIDÉ... aunque sea mentira...

De verdad, ¿ya le olvidaste?, ¿o sólo te has pinchado el mejor analgésico, el autoconvencimiento?

Quizá no todos seamos iguales, pero si coges un disco de Ismael Serrano, aunque no te guste, ves que hay miles de canciones escritas a aquello que fue, y ahora coge uno de Alejandro Sanz, o de LODVG, o de Nena Daconte... bueno de Merche, o no, coge otro en inglés... no le han olvidado, le escriben a esa persona... por qué nosotros somos distintos? por qué triunfan esas canciones? quizá tú nunca le olvidaste... ¿verdad?

Las lágrimas del olvido no son medicamentos...

Besitos de animalitos

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