viernes, 8 de diciembre de 2006

El amor

Parece mentira, nunca piensas que se va a acabar el amor... Es una sensación extraña, cuando tras una pelea suena "se acaba, esto se acaba"... ¿Se acaba?, cómo puede acabarse, si aún tengo hechos planes para nosotros, para la próxima vez que te viera pensaba llevarte a un sitio que sé que te gustará, iba a maquillarme los ojos de otro color, siempre me has dicho que te gustaban, lilas... y ahora se acaba... ¿y mis besos?, ¿y los tuyos?.... ¿dónde los guardo?, ¿qué hago con ellos?... El amor no puede acabarse de repente, esto debe tener un antes, un pasado que yo no ví o que yo no le dí importancia... No puede acabarse, aún siento algo por tí... No puede acabarse, ya me he acostumbrado a desayunar... No puede acabarse, ya formas parte de mí...
Y parece que se acaba... van pasando las horas y te duele hasta la cabeza de llorar, miras el teléfono... ¿cómo no va a llamarme nunca más? Si lo tengo en mi favorito... Eso no importa, o sí, q vergüenza, tengo que llamar para anularlo como favorito, y... bueno, me daré tiempo... Todo lo que miras te recuerda a él... la cafetería donde ibáis los domingos, el tonteo de echar el azúcar en la espuma del capuccino haciendo emoticonos, la camarera borde que siempre nos atiende...
Lo bueno es que siempre hay una amiga, una persona dispuesta a escuchar toda la tarde como parece que a tí se te ha acabado el mundo, estoicamente, diciéndote que saldrás adelante, que nadie se lo esperaba, que cuando a ella le pasó también se sintió así... y tú, aunque te reconforta que esté allí a tu lado... estás muy lejos de ella, estás muy lejos del café, estás muy lejos de la silla donde estás sentada... estás pensando en como se puede acabar así, como en las películas "The End", pero aquí nadie aplaude... y la vida tiene que seguir adelante, es como cuando los actores de la película, en el rodaje, tras el fin, y sin aplausos en el plató, van a desmaquillarse... y cada uno sigue con sus vidas... pero claro, a ellos no les importa lo que le pase al que hace cinco minutos abrazaba... pero a mí sí... y espero que a él también... o, ¿no?
No le puede estar dando igual, no sé que estará haciendo, si está bien o mal, espero que esté bien, pero que esté tan hundido como yo... ¿por qué no me llama?...
Pasan las horas, intentas hacer ver a los demás que no pasa nada... que estás bien, aunque de vez en cuando te derrumbas, porque mientras intentas hacer otra cosa, coges algo que él te regaló, o miras algo que él te arregló o ... llega un momento en el que piensas que si siguen pasando las horas sin pasar nada es porque se tenía que acabar... pero entonces, suena el teléfono... Tequiero

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